Nunca pensé que esto me iba a pasar a mi, una chica responsable, madura.. Pero las cosas no son tan bonitas como crees, y a veces la vida.. No tiene sentido.
Me siento culpable de la muerte de mi hermana, por que murió por mi culpa..
Me dejaron a cargo de ella y yo.. No le hice caso ni un momento. Ahora si se de verdad lo que ella era para mi. Lo era casi todo.. Y mi mundo se a derrumbado desde que no esta.. Y viendo que mi madre me culpa de su muerte y mirandome con odio.. Me duele aún mas..
Me he sentido tan culpable que he tenido anorexia, pero me recuperé. No me gustaba verme tan delgada, estaba muy fea. Ahora peso lo que tengo que pesar para mi edad. Pero no hay día que no recuerde a mi hermana.. Mi hermanita Mery, de 12 años. Creo que soy lo bastante mayor para cuidar de una niña de 12 años pero.. A pesar de ser mayor, soy una irresponsable. Y nunca me voy a perdonar lo que le paso por mi culpa.
Ahora estoy en un centro de menores. Mis padres decidieron llevarme ahi para estar alejados de mi. Pero son unos estupidos y no se dan cuenta de que esto no a servido absolutamente para nada.
Menos mal que hoy salgo del centro de menores.
Ahí estaba mi madre con tanta cara de odio, mirandome como si hubiese hecho algo malo. Sentada en el coche, tocando con el claxon para que subiera al coche.
Cuando entré en el coche no me dirigio la palabra, claro que yo tampoco se la dirigi. Me miró de reojo y empezó a conducir. Con las manos al volante, y sus uñas pintadas de color rojo intenso, color rojo pasión, que sabia que tanto odiaba. No me gustaba pintarme las uñas, y menos de ese color. Tanto silencio me empezaba a asustar, a si que, lo tuve que pensar dos veces, le hablé:
-Como estais? Hace mucho que no os veo a ti y a papa.
Hubo un rato de silenció.
-Bien. Estamos bien.
Me atreví a decirle esto, pero me costo un poco:
-Oye mama, lo siento mucho, se que debi tener mas cuidado con Mery, en serio lo siento mucho..
Por favor no me hagas esto, no fue mi intención..
Ella enfadada me contesto:
-Haberlo pensado antes. Ya no hay vuelta atrás.
A si que despues de que me dijiera eso ya decidi callarme.
Cuando llegamos a casa, lo único que hice fue, subir a mi habitación, ponerme mi jersey verde con puntos naranjas, mi preferido, mi cinturón casi nuevo negro de dolce & gabanna, mis pantalones vaqueros con flores en un bolsillo, y mis zapatos, unos negros y rosas con cordones plateados. Cogi mi móvil y mi mp4 y salí de casa. Ni si quiera saludé a mi padre, que estaba sentado en el sillón de la sala.
No pude evitarlo. Me puse a llorar. Con cada lagrima que recorria mis mejillas solo podia acordarme de mi hermana, y de lo que le quedaba por vivir, y solo quedaban tres dias para su cumpleaños, y yo de regalo.. Lo que le hicé.
Se me puso rimel por toda la cara. Tanto llore que si no se me llegan a agotar las lagrimas seguiria llorando.
Y entonces me acordé de lo que siempre me decia mi hermana a cada rato:
-Llorar no sirve de nada.
Y es verdad hermana, por que por mucho que llore no vas a volver. Tuve que dejar que mis lagrimas cayeran otra vez por mis mejillas. La verdad es que nunca voy a olvidar esa frase..
A ella tampoco.
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